Astrología

jueves, 12 de julio de 2012

El Parte de la Fortuna.


 
  El Parte de la Fortuna es el más conocido entre los numerosos puntos ficticios de una carta astral, que son conocidos genéricamente como Partes o Puntos Arábigos. La Parte de la Fortuna se calcula mediante esta sencilla fórmula: AS + Luna – Sol en los nacimientos nocturnos. Es decir, a la longitud eclíptica del ascendente se le suma la de la Luna y se le resta la del Sol. Y en los nacimientos diurnos, del arco que se forma entre el Sol y la Luna, añadido al Ascendente. Esta es la forma más tradicioinal de calcularlo. Se supone que allí donde se ubique la Rueda de la Fortuna habrá una suerte o protección especial, según lo que represente el signo y la casa en que se halle.

  Como es de suponer, no es casualidad que el cálculo del Punto de la Fortuna se base en las posiciones del Sol, de la Luna y del Ascendente. Se considera que esas tres energías son fundamentales para el hombre y tienen una influencia considerable sobre la formación de su carácter. El Sol es símbolo de su identidad y de sus objetivos conscientes; la Luna simboliza su lado emocional, así como sus reacciones conscientes e inconscientes, mientras el Ascendente, como personalidad visible, expresa en cierto modo tanto al Sol como a la Luna. La conexión entre estos tres factores recibe el nombre de Pars Fortunae, el Punto de la Fortuna. Ese punto sensitivo señala aquel lugar en la carta astral donde el Sol, la Luna y el Ascendente se pueden expresar de la forma más armoniosa. Así pues, indica por emplazamiento aquella esfera de la vida que nos ofrece la mejor opción de experimentar verdadera felicidad (el signo nos indica cómo y la casa dónde); nos muestra el lugar donde está escondido nuestro tesoro, nuestra fortuna.



 Ya que estoy hablando de la Parte de la Fortuna y más adelante hablaré del Parte del Infortunio, quizá sea conveniente que explique un poco sobre los Partes Arábigos. Partes deben su nombre de arábigos a la difusión que tuvieron en el tiempo de esplendor de la cultura árabe, sin embargo eran conocidos desde la antigüedad, como lo demuestran los textos de Manilius en su Astronomicon, escrito en el siglo I, o el Tetrabiblos de Ptolomeo, de mediados del siglo II.

  Pero los trabajos más completos vienen de la mano de los astrólogos árabes y hebreos afincados en España. Los trabajos más interesantes se encuentran en el Libro Conplido de Aly Aben Ragel, traducido por la ETS (Escuela de Traductores de Sirventa) y en los textos de Abraham Ben Ezra o Albumazar, como le llaman los astrólogos franceses. Estos autores citan en su trabajo sobre los Partes, en primer lugar a los Antiguos, luego a los Sabios de la India, entre quienes destaca a Masshallah, luego nombran numerosas veces a Ptolomeo, Henoch, los Sabios de Persia y Habraham Hanassi.

 Aben Ragel y Ben Ezra -de los cuales ya hemos hablado en algunas ocasiones en mi blog- recopilaron el conocimiento astrológico de los Sabios de Egipto, de Persia, de la India y de Grecia, como Ptolomeo, Alendezgor, Doroteo, Mashallah, Albattoni y otros. Ben Ragel cita en su trabajo sobre los Partes a Ptolomeo, los sabios de Fleriþ, los de la India, los Romanos, Hermes, Albatyz, Alhecen, Abulabas y Mashallah y muchos otros.

  De tal manera, que en conjunto, Ben Ragel y Ben Ezra recopilan todo el conocimiento de sus antecesores. Por todo ello el tema de los Partes, solo tiene que ver con los árabes, por sus traducciones y su difusión, pero no por su origen. El origen de los Partes se pierde en la noche de los tiempos y, como mencionaba Demetrio Santos -uno de los mejores astrólogos españoles-"La doctrina de los Partes parece aludir a una astrología anterior al de las Casas astrológicas fundadas en el Horizonte".

   De Tito Maciá -del cual soy discípulo-  he aprendido que para comprender un poco mejor la manera de interpretar al Parte de Fortuna, es interesante que repasemos la información que nos aportan los escritos tradicionales.

  En la interpretación tradicional, la analogía esencial del Parte de Fortuna, se asocia con la vida, el cuerpo, el alma, la fuerza del alma, el provecho, la riqueza o la pobreza, el dinero, pesadez o ligereza, los bienes adquiridos o comprados, la buena reputación, el reconocimiento. El Parte de la Fortuna, por su relación con la Luna, indica el principio de la vida, en cambio el regente, como planeta de mayor periodo que la Luna, indica o sintoniza con un periodo más largo, de evolución más lento, como es el final de la vida.- Ben Ragel realiza numerosas interpretaciones que no tienen cabida en este trabajo. En su libro aparecen un nutrido número de aforismos para interpretar la Parte de Fortuna.

  Albubater y Ben Ezra también realizan numerosas interpretaciones. Entre otras muchas cosas, dice Ben Ezra que la Parte de Fortuna indica la primera parte de la vida, y el regente de la Parte el resto de ella, además añade también una nutrida interpretación. Sobre este Parte existen un número muy amplio de aforismos de diferentes autores de la antigüedad. Unos referidos a su posición por Casa, otros a su regente y los aspectos que forma como veremos a continuación.

   Un número importante de aforismos interpretan el Parte de Fortuna por su posición en las Casas. Como el siguiente referido a su relación con la Casa III:

"Si estuviese el Parte de Fortuna en la Casa III significa que el nacido, fuese macho o hembra, casará con extraño o extraña".

  Cuenta Tito que realizando un chequeo por su archivo de datos de personas conocidas, se ha encontrado con 32 individuos que tienen el Parte de Fortuna en la Casa III. Justamente la mitad de ellos son solteros de larga duración, incluso solteros fallecidos en ese estado. Del resto del grupo, 12 son separados al menos en una ocasión; 3 mantienen una relación de pareja extraña, pues uno vive en un lugar y la pareja vive la mayor parte del año en otro lugar, y tan sólo uno mantiene una relación de pareja que podría parecer normal.

Otro aforismo interesante es el siguiente, en el que se combina la posición domal del Parte de Fortuna con un planeta:

"Cuando la Parte de la Fortuna se encuentra con Marte en la casa IX o en la III, significa que el nativo será cruel y despiadado".

Ciertamente es un aforismo escueto y claro.

  Muchos aforismos relacionan el estado del Parte de Fortuna y su regente con el estado de salud o del cuerpo del nativo. Por eso el Parte de la Fortuna es un punto Hileg.

  Cuando la Parte de Fortuna se encuentra a salvo y fuera de los rayos del Sol y su regente también, significa que el nacido será sano y tendrá buena crianza. Y si estuviera infortunada o bajo los rayos del Sol, significa que padecerá trabajos y tendrá mala crianza.

  Si la Parte de Fortuna estuviera libre de las infortunas y de los rayos, será de cuerpo sano, de buena forma, juicioso y de buenas destrezas, y de cumplida vida con su sustento diario.

   En la tradición siempre conceden mucha importancia al planeta regente del signo en el que se situa el parte de Fortuna.

"El nativo obtendrá provecho de sus hermanos, y ellos de él, cuando el regente de la casa de los hermanos esté en conjunción con la Parte de la fortuna o su regente y esté bien situado o sea poderoso".

"Cuando el regente de la tercera casa sea (fortuna) o a salvo de malos aspectos acercándose a parte de la fortuna, también salva de malos aspectos, significa buen estado de los hermanos y que el nacido será de buena ley y guardará sus reglas. Y cuando fuese (infortuna) o acercándose a parte del infortunio, significa daño para los hermanos y daño de las normas del nativo".

 Muchos de estos aforismos son difíciles de comprobar de manera estadística, pero tienen su interés, gracia y curiosidad:

"Si se encuentra en Casa IX Saturno y Marte, siendo orientales o estacionarios, realizando aspecto a la Parte de la Fortuna, y ésta se halla en el Ascendente, significa que el nativo será querido y tendrá poder; será recio de cuerpo y gobernará sobre tierras y ciudades, mas será malhechor, rencoroso y cruel; ni reconocerá ni obedecerá a Dios, y amasará grandes riquezas de mala manera, ya que estos dos planetas son regentes de los gozos de la VI y la XII".

  Este aforismo tiene la gracia de informarnos sobre el "gozo" de Marte y Saturno. El concepto de gozo se relaciona con el estado de bienestar de un astro en una determinada casa. (Lib. IV, Cáp. 3). Existe un poco de confusión con respecto a este término, se confunde con el júbilo o con los tronos, sin embargo el sentido que en estos textos tiene, está referido sin duda a las posiciones de los planetas en las casas. Las casas de los gozos son las siguientes:

- El Sol en la IX.
- La Luna en la III.
- Mercurio en la I.
- Venus en la V.
- Marte en la VI.
- Júpiter en la XI
- Saturno en la XII.

Este es un tipo de dignidad planetaria que se consideraba importante en la tradición.

 Desde luego, intención de este trabajo no es que cada uno de estos aforismos tengan que ser creídos a pie juntillas. Después de realizar un rastreo estadístico para revisar el aforismo siguiente, Tito  comprobó que no solo no se cumplen sino que es una generalización desmedida.

"Si el Ascendente se halla en Leo, Virgo, Sagitario o Escorpio, el nativo será calvo por delante o por detrás. Lo mismo ocurrirá si la Parte de la Fortuna o la Pars Celati (Parte de la Celada) se encuentran en signo de fuego o en Cáncer, independientemente de los otros signos de agua. Pero si estas dos Partes o sólo una de ellas se halla en Capricornio, indica que tendrá la cabeza calva".

También se han encontrado otros aforismos curiosos, que son difíciles de verificar como los siguientes:

"Si el Sol forma aspecto a la Parte de la Fortuna y el dispositor de la Parte de la Fortuna se halla bajo sus rayos, significa que el nativo padecerá una caída desde un lugar alto".

"El regente de la Parte de la Fortuna situado bajo los rayos del Sol, causa la muerte del nativo según la naturaleza del signo en que se halla; con más motivo si el regente de la Parte se halla combusto o en cazimi, pero si se aleja de la combustión, no es así".

 El Parte de Fortuna, además, se utilizaba como base para extraer otros Partes especiales:

(Parte del amor y de la amistad.) Esta Parte se halla tomando del grado de Venus al grado de parte de Fortuna, tanto de día como de noche, y se añade al ascendente.

La Parte del Atrevimiento y de la Valentía se encuentra tomando la distancia de Marte a la Parte de la Fortuna (de noche al contrario) y sumándola al Ascendente. Esta es la Parte de Marte y significa atrevimiento, valentía, poder, luchas, engaños, crueldad, quejas, ladrones, latrocinios, matanzas y sucia sexualidad con engaño.

Al igual que con los planetas y otros puntos astrológicos, en la tradición realizaban direcciones con el parte de Fortuna:

"Si fuese la Parte de Fortuna Hileg y llegase por el atacir al grado del eclipse, el nacido se quedará ciego; pues la Parte de Fortuna tiene significado en los ojos propiamente".

  Este aforismo, como muchos otros, tampoco se ha podido comprobar, pero tiene el interés de mostrar un ejemplo de su utilización como dirección.

  En las revoluciones solares éste y otros Partes tienen enorme interés y eran de uso común en los temas anuales. 

   En los textos del Libro Conplido utilizan de manera continuada al Parte de Fortuna en Astrología horaria. Para hacerse una idea valgan unos pocos ejemplos.

  En el capitulo 24 del libro III aparece una pregunta para responder al apoderado del rey o del que tiene un cargo. Si tendrá mucha riqueza o no. ¿Que será de él en su cargo?

"Si alguna de estas dos infortunas está en conjunción con la Parte de la Fortuna o con su regente, o si les forma aspecto de cuadratura o de oposición y, sobre todo, si encuentras este aspecto en alguno de los ángulos del Ascendente y la Luna está afligida haciendo a su vez aspecto a la Parte de la Fortuna, significa que tendrá acreedores y adversarios por las riquezas que consiguió y que le quitarán la mayor parte de ellas".

"Si el mal aspecto lo hace Marte, se las quitarán sus enemigos, los ladrones y malhechores".

"Cuando la Parte de la Fortuna y la Luna estén formando aspecto aplicativo al mismo planeta benéfico y no encuentres mal dispuesto al regente de la Parte de la Fortuna, significa salvaguarda de su propiedad y de su honra, y que de lo que obtuvo no se perderá nada, sino lo que gaste y saque por su propia voluntad, por gusto y en provecho propio".

"Y si, tanto las infortunas como las fortunas forman aspecto a la Parte de la Fortuna y a su regente de igual aspecto, sin mejoría de formación de aspectos las unas sobre las otras, entonces analiza el estado de la Luna y a quienes se acerca más, si a las fortunas o a las infortunas, y a cual de ellos forma aspecto, y cuanto poder ostenta en su lugar y si tiene testimonio, regencia o dignidad sobre la Parte".

"Valora y da el juicio y el poder a aquella Parte".

Esta modalidad de las preguntas astrológicas o astrología horaria también la utilizaban para averiguar cuánto tiempo duraría una persona en un cargo. Precisamente para conocer este dato hacían uso de la Parte de Fortuna. En el capítulo 21 del libro III aparece una pregunta sobre la duración del cargo que dice:

"Si quieres saber cuántos años permanecerá en el cargo, cuenta los grados que hay desde el regente del signo de exaltación del Ascendente hasta el regente del signo donde se halle la Parte de la Fortuna. Calcula cada grado como un año, y según resulte esa cuenta así ha de durar en aquel cargo o territorio dicha persona".

"Si los signos en que se hallan ubicados estos dos planetas son signos fijos, o el regente del signo de exaltación del Ascendente y el regente del signo en el que se encuentra la Parte de la Fortuna están situados en ángulo o en Casas sucedentes, deben contarse los grados como meses; si los signos en los que están son cardinales o están en Casas cadentes, el tiempo se contará en días".

También usan del Parte Fortuna para contestar preguntas sobre viajes:

"Cuando te pregunten si un viaje se realizará o no, analiza el Sol, la Luna, el regente del Ascendente, el regente de la Parte de La Fortuna y el regente del lugar en el que se produjo la Luna nueva o la Luna llena anterior".

  "Si se hallan en Casa cadente, dictamina que el viaje se cumple y se realiza, sobre todo si el regente del Ascendente está formando aspecto aplicativo al regente de la Casa VII, al de la III o a Marte, siempre que Marte esté caído de ángulo o sea regente de la Casa III o de la IX y que Marte esté en casa cadente del Ascendente o cerca de caer del Ascendente, entrando en la XII y el regente del Ascendente se encuentre en la IX o en la III; porque todas éstas son las significaciones de que el viaje se cumple y se realiza. Si encuentras lo contrario de esto, dictamina que no se hará dicho viaje".

  La astrología medieval utilizaba mucho esta modalidad de horaria, pues era un sistema rápido para contestar preguntas concretas de cualquier tipo, como la siguiente que contesta a una pregunta sobre si sanará el enfermo de un hechizo.

  "Cuando quieras saber si sanará el hechizado o no, observa: si hallas la Parte de la Fortuna conjunta con las fortunas, o acercándose o teniendo alguna relación las fortunas con ella, di que sanará. Pero si las infortunas tienen alguna relación con ella, es el mal y no sanará".

 Sin lugar a dudas en la astrología medieval y en especial en las preguntas horarias se usaba constantemente al Parte de Fortuna y a su regente como muestran estos dos últimos aforismos cuando se formula una pregunta sobre el estado de una ciudad asediada:

"Si el regente de la Parte de la Fortuna de la hora en que levantes el Ascendente es una infortuna y forma aspecto con esta Parte, y las fortunas apartadas de ellos, la gente de la villa sufrirán males y desgracias".

"Pero si el regente de la Parte de la Fortuna fuese una fortuna poderosa, en buen lugar y formando aspecto a esta Parte, significa buena suerte de la gente de la villa que escaparán sanos y salvos, y que el enemigo se marchará de allí por sí solo".

   La Parte de Fortuna también es un punto sensible a los tránsitos, especialmente a los tránsitos de Júpiter que siempre dejan una nota afortunada en su paso. Al mismo tiempo, este tipo de tránsito, puede ser útil para corregir el Ascendente.

  Es una lástima que el Parte de Fortuna desde su perspectiva tradicional haya caído en desuso pues, su casi abolición, ha supuesto un paso atrás en la interpretación astrológica. Espero que este pequeño trabajo les anime a usarlo de nuevo.

  

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